Rubens Ricupero: “estoy entre los que quieren cambiar el orden establecido”

por Paola Visca (desde Sao Paulo) – El brasileño Rubens Ricupero, secretario general de la UNCTAD, es una de las figuras centrales en la conferencia que se está desarrollando en San Pablo. En los últimos días ha ofrecido varias conferencias, como por ejemplo en el encuentro del Grupo de los 77, en el simposio sobre economía y desarrollo en América Latina e incluso en el Foro de la Sociedad Civil. Ante las organizaciones ciudadanas, Ricupero comenzó por una distinción: Por un lado, están los que desean cambiar el mundo, unidos por su aspiración aunque no siempre haya coincidencias entre ellos. Por otro lado, están los que no desean cambiarlo e impiden las transformaciones. Los primeros piensan que es posible tener mayor igualdad y luchar por la justicia, y a juicio de Ricupero ellos serían la izquierda actual. Enseguida agregó: “Los que me conocen saben que yo estoy entre los que quieren cambiar el orden establecido, no soy partidario de dejar las cosas como están”.

El secretario general de la UNCTAD reconoció que esa no es una tarea sencilla dentro del sistema de las Naciones Unidas. Como la organización se basa en países, el secretariado de la UNCTAD sólo puede actuar en la medida en que tiene el apoyo de los gobiernos. Ricupero reconoció que intentó personalmente llevar las posiciones del secretariado al máximo posible, y ofreció algunos ejemplos (como la ausencia de censura previa en los informes), aclarando que no puede impedir la diferencia de opiniones, ya que en materia social y económica “no hay nada más peligroso que ser dogmático”. En ese sentido indicó que los paises industrializados también ejercen su influencia en el seno de la organización.

Ricupero estima que una de las mayores fortalezas de la UNCTAD es su alta representatividad, ya que en su seno están presentes todos los 192 países integrantes de la ONU y sus conferencias son análogas a la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York. Todas las decisiones se toman por consenso y todos los países pueden participar. A partir de esos puntos, Ricupero afirmó que “la UNCTAD termina siendo la organización más a la izquierda” dentro de esa orquesta internacional.

Democracia y sociedad civil

En el Foro de la Sociedad Civil, Ricupero reveló que cuando inició su gestión como secretario general de la UNCTAD en 1995 intentó incluir a a sociedad civil como parte integrante de la conferencia, pero no tuvo el apoyo necesario de los países y por lo tanto no prosperó. Agregó que en su opinión “para que los cambios se lleven a cabo deben proceder de la sociedad civil organizada”, aunque admite que se está lejos de esa meta.

En ese aspecto, Ricupero ofrece varios matices. Por un lado se “alegra” del enorme movimiento que se creó con las ONG y distintas entidades que florecieron en los últimos tiempos, pero advirtió que le “preocupa que eso ocurra a veces como alternativa a la democracia representativa como sistema político”. Agregó que es “importante que los movimientos sociales no se agoten antes de poder lograr esos cambios”, especialmente en los actuales momentos de descreimiento y crisis de la democracia representativa, ya que “la sociedad civil no es alernativa a ella”.

Comercio y desarrollo

Al adentrarse en el terreno económico, Ricupero se muestra escéptico con el futuro de las finanzas. No observa mejoras en lograr mecanismos para prevenir las crisis financieras ni para reducir sus impactos negativos y el sufrimiento humano que desencadenan. Repetidamente sostuvo que le preocupa la tendencia de una liberalización financiera demasiado rápida y reclamó procesos cautelosos dada la ausencia de instrumentos de socorro frente a las crisis.

La situación con el comercio es diferente. Ricupero sostine que en ese campo se vive una contradicción entre el comercio real de intercambio de bienes y lo que se discute en las negociaciones. Las conversaciones no han avanzado desde Cancún, y “tanto en la OMC como en el ALCA la situación es de estancamiento”. Pero en el campo del comercio real ha tenido lugar un crecimiento de 4% en el 2003, 8% en el 2004 y se estima un 10% para el próximo año, reflejo de la recuperación económica de EE.UU. y del crecimiento de los países asiáticos. Sin embargo esa recuperación no llega a todos por igual. De esta manera las dificultades en las negociaciones terminan siendo políticas, ya que se enfrentan cuestiones que son política y socialmente sensibles. Ricupero también es escéptico en ese campo y supone que estas negociaciones no tendrán mucho éxito en el futuro cercano.

En ese terreno, Ricupero se adentra en uno de los temas centrales de la UNCTAD, al enfatizar las necesarias relaciones entre comercio y desarrollo. Recordó que la Organización Mundial de Comercio, y su antecesor el GATT, no fueron creados por los países ricos para apoyar el desarrollo, sino por una preocupación comercial. Pretendían bajar las tarifas comerciales, y eso es lo que hicieron; pero no logran adentrarse en el terreno del desarrollo.

Ricupero advirtió que él “no hubiera adoptado el nombre de Ronda del Desarrollo para los acuerdos de Doha porque crean una expectativa que no se podrá cumplir” y reveló que muchos de sus colegas no tienen gran compromiso o preocupación por el desarrollo, aunque deben seguir en ese contexto porque la OMC aceptó una agenda ambiciosa.

Ricupero afirma que se está olvidando que el comercio tiene dos caras. Una visible que son estas negociaciones y otra invisible, que es la oferta. Las negociaciones son importantes pero tienen limitaciones porque dependen de muchos países, y aun en el caso que se logren acuerdos, eso no implica un aumento automático de las exportaciones, ya que no se puede obligar a que otros compren. Ricupero señaló que por ahora los que más se han beneficiado de esas oportunidades son los países asiáticos porque le dan importancia a la oferta (China, Singapur, Malasia), y en ese sentido subrayó la importancia que tiene esa oferta y la necesidad de diversificarla. En su opinión, esa cuestión se convierte en un grave problema para los países que dependen de unos pocos productos de exportación; por lo tanto la diversificación exige políticas de desarrollo, paso necesario para aprovechar las oportunidades de la liberalización comercial.

Ricupero profundiza todavía más en sus cuestionamientos al orden actual. En el Foro de la Sociedad Civil se preguntaba a sí mismo si la eficacia es el más importante de todos los valores, o si hay otros más importantes. Se refirió entonces a aspectos que trascienden el terreno meramente económico y sostuvo que las negociaciones comerciales deben ser acompañadas de estudios de impacto social.

P. Visca y E. Gudynas son analistas de información en D3E (Desarrollo, Economía, Ecología, Equidad América Latina).